• C.L.Bruna

MIS CITAS CON EL ARTISTA. LA CENTRAL



Por fin comencé mi ruta de Cafés-Librería y lo hice por todo lo alto. Situada en la Calle Postigo de San Martín 8, a escasos metros de la Plaza de Callao, en una casa palacio de 1.200 m2, La Central de Callao alberga más de 70.000 volúmenes de fondo especializado en filosofía, historia, ciencias sociales y literatura. En los tres pisos que tiene el edificio puedes disfrutar también de su café-restaurante, su coctelería y del variado programa de actividades culturales que se realizan en él. Es un espacio maravilloso emplazado en un lugar maravilloso.


Dicho esto voy a contaros como fue mi "Cita" por fin. En un principio esta visita no iba a ser una "cita", pues, como os dije, La Cita con El Artista hay que hacerla en solitario, y yo a La Central fui acompañada. Así que pensé que, para no engañarme ni engañaros a vosotros, Mi Cita sería ese momento de calma que iba a encontrar para recordarla y hacer los collage con los que ilustrarla. Pero veréis cómo todo cambió en un instante...

Fuimos directos a por el té con leche y la tarta. El Patio de la Central tiene un café-restaurante en el que ofrecen también desayunos, comidas con menú diario, brunch y además venden tés y aceite. La tarta de zanahoria está muy buena. Nos gustó. Es un buen lugar para charlar.



Tras el tentempié comenzamos nuestro recorrido por la librería. Es maravillosa. No sé por dónde empezar. Todo en ella me gustó:

La arquitectura, la combinación perfecta de estilos, es una librería moderna en un edificio que conserva todo su sabor antiguo, la escalera, el patio, los balcones, los techos, la puerta con mirilla redonda...




Como están organizados los libros de forma clara y ordenada, como a mi me gusta, pero a la vez, cuidando tanto la estética, que resulta decorativa.





Pero lo que me pierden son los detalles: la tienda, con curiosas formas de exponer las cosas, sus foquitos, todo muy bien iluminado. Hay una sección preciosa en la que los lectores dejan sus recomendaciones de sus libros favoritos, justo al lado de los que La Central recomienda. En otro rincón otra buenísima idea, "el libro escondido", en el que puedes escoger entre varios ejemplares envueltos en papel para que ¡elijas a ciegas!.


Pero os insinué que había sorpresa y aquí la tenéis. Sin haberlo planeado, mi verdadera cita comenzó nada más empezar a subir la escalera, pues Juan decidió perderse por uno de los pasillos y me dejó sola, pues él sabía cómo debía hacer yo mi cita. Así que ahí va:



Me colé por la antigua mirilla redonda de bronce y comencé mi viaje. Un viaje a través del tiempo, o más bien, sin tiempo, pues se mezclaron pasado y futuro para devolverme después más fuerte al presente.

Veo a mis padres disfrutando del panorama, no tendrán más de treinta, o sea que yo todavía no he nacido. Mi madre se para ante un libro de Audrey Hepburn y sonriente se toca la frente, recordando aquella vez en la que quiso cortarse el flequillo como ella...¡que desastre!, cuatro meses de horquillas y fijador para disimular aquellos cuatro pelos de punta imposibles de domar.

Mi padre ojea algunos libros en la sección de arquitectura, pero al final compran el de los Posters de Toulouse-Lautrec, que está en oferta.



Mi hermana se cruza con ellos sin verlos, entiendo que en el futuro inmediato, pues al ver "El Camino del Artista" sonríe, como quien ha superado una etapa y se siente agradecida. Mis hijos van cada uno por su lado, en distintas plantas. Jacobo, tras leerse los dos primeros capítulos del primer libro que le llamó la atención, se ha quedado con la boca abierta delante del expositor de Libros Ilustrados, son su perdición. Mientras, Juanete recorre los pasillos un poco despistado, pensando que no encontrará nada para él. Pero mira por donde, ahí está, esperándole, el libro de Bansky "Wall and Piece".

En un momento dado, Jacobo ve a dos niñas, de unos diez y catorce años, que le resultan familiares, pero tras un breve instante, sigue a la suyo. Son las sisters, mi hermana y yo, que se han parado ante el libro de "El Mago de Oz" sin saber que, algún día, ellas también transitarán un camino de baldosas amarillas, derribando sus muros y alejando a todos los monstruos.


Me veo a mí, con unos sesenta. Hubiera quedado mejor diciendo que estoy frente a algún libro de Ópera, alguno de Macbeth, quizás...Artes escénicas, Narrativa o incluso decoración, pero no, estoy encantada ojeando el libro de "Zapatos vintage".



Y entonces, como no podía ser de otro modo, me encuentro con Juan, en mi presente, justo en la sección de "Los que nunca fallan", entre los dos balcones. Estoy pensando regalarle uno de ellos para agradecerle hacer posible ayer "Mi Cita con El Artista".




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